ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE
DE LA HISTORIA Y LAS CIENCIAS SOCIALES
¿Puede enseñarse la
historia y las demás ciencias sociales sin tener una apropiación mínima de sus
objetos y problemas?
Objetividad-Subjetividad-Intersubjetividad
En este tema, entendemos que los
hechos, interpretaciones e hipótesis que hacen las ciencias sociales, no tienen
la verdad absoluta, y todas estarán siempre susceptibles de críticas y del
entorno social, económico y político que sea objeto de estudio. En este
sentido, sabiendo que este objeto es la misma vida social a la cual pertenece
el propio sujeto que investiga, este último hace parte de su mismo objeto de
estudio, y por ello no pude aislarse ni aislar el hecho de que su objeto esta
interiorizado en el. Es aquí donde se replantea el supuesto de objetividad, ya
que al ser el sujeto y la realidad o entorno que se busca estudiar un solo
sistema, esto nos lleva a un enfoque no solo subjetivo, si no intersubjetivo
del estudio de las ciencias sociales. No obstante, esto no se limita a su
simple estudio, si no a su enseñanza y aprendizaje, respondiendo a la pregunta
de que esto no es posible sin que no se apropie de si mismo como parte del
objeto de estudio y de los problemas del entorno que desea enseñar y en el que
está.
¿Para
qué, por qué y cómo enseñamos ciencias sociales hoy, en nuestro contexto?
Acudiendo a citar el viejo y conocido
refrán que dice “El que no conoce su propia historia está condenado a
repetirla”, puedo comenzar a hacer la reflexión a cerca de esto. En la
actualidad, el eje de la enseñanza de las ciencias sociales en el ámbito
escolar, son los temas de historia y geografía, pero se proponen
simultáneamente la enseñanza de la Constitución Política y la democracia, la
educación ambiental y la educación ética
y en valores, no obstante esta bastante claro por el mismo sector educativo que
se necesita una reforma profunda en materia de enseñanza de las ciencias
sociales en las aulas de manera que integre todas las disciplinas, además de
los ámbitos culturales, políticos, económicos y ecológicos, como había
mencionado con anterioridad.
Esto no implica que se reste importancia a la
labor hecha por los colegios, lo importante de este análisis es que no se hace
como se espera, así se enseñen simplemente una cuarta parte de las áreas. La
reforma radica principalmente radica en que al menos se evite la
enseñanza memorística, la transmisión de contenidos carentes de
significado para el alumno así como los programas enciclopédicos, estando de
acuerdo en que todos estos aspectos son inconvenientes, además de inútiles en
la práctica escolar, si lo que realmente se desea es crear conciencia y
experiencia a través de la interpretación y análisis critico de la vida social.
Por otra parte, si conocer la historia
patria y la geografía mundial es indispensable para que el alumno se ubique
espacial y temporalmente en su propia historia, para entender e interpretar los
fenómenos sociales, políticos y económicos actuales y los futuros; pero no
debemos quedarnos ahí, es necesario contextualizar
a la realidad esos conceptos y fenómenos sociales históricos al tempo real. Y
lo más importante de esto, es lograr que efectivamente los contenidos pasen por
un filtro en la mente y cuerpo de cada alumno, es decir de nosotros mismos como
alumnos que deseamos tener experiencias.