domingo, 24 de junio de 2012


BIENVENIDOS A SU BLOG EDUCACIÓN DE LA ESPERANZA


Educación de la esperanza, en homenaje al gran y memorable pedagogo Paulo Freire, nace a partir de mis notas y memorias de clase del curso Enseñanza y Aprendizaje de las Ciencias Sociales en la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín, de las continuas lecturas sobre nuestra crisis educativa, que sirvieron de pretexto y provocación para que reflexionara sobre ellas y escribiera algunos pensamientos y criticas. Los invito a que como yo una estudiante de Ingeniería Industrial, descubran lo que muchos autores que he citado dicen sin decir, a que vivan sus propias experiencias a partir de ello y podamos construir sobre esta propuesta de blog grandes reflexiones, como un pequeño aporte y nuestro granito de arena a la construcción del país y la educación que todos soñamos, esperamos y merecemos.




TRABAJO DE CONTEXTUALIZACIÓN: EL ESMAD EN LAS MANIFESTACIONES SOCIALES



VIDEO : EL MURO



VIDEO: EL PELIGRO DE UNA SOLA HISTORIA
DE CHIMAMANDA ADICHIE




...He aquí el abismo en el que la mayoría de seres humanos caemos, este es el verdadero aprendizaje para la vida, cuando construimos la historia a partir de una sola, cuando desconocemos la diversidad de mundos, de posiciones, de realidades que habitan alrededor de la verdadera historia que se quiera contar y conocer. Vemos imágenes como piezas incompletas del rompecabezas, como estereotipos de la realidad que a su vez la limitan; y bien así podemos llegar a creer parcialmente por no conocer y por no reconocer la diversidad de identidades y la diferencias de posiciones y pensamientos, haciendo que quien ejerza el poder mal lo haga o se cometa el error de transformar la sociedad y tomar decisiones con una válida intención, pero con un infortunado resultado. 

EL CONCEPTO DE CALIDAD EN LA EDUCACIÓN


Para hablar de educación, debemos hablar en los términos que nos propone Alberto Martínez Boom, el paso de la escuela expansiva a la escuela competitiva. La educación en Colombia es enseñada bajo un modelo de formación por competencias, donde se intenta vincular unos conocimientos teóricos a un sabes-hacer, bajo los fundamentos de poder lograr mayor accesibilidad a la educación superior y de acceder rápidamente al mercado laboral. Las instituciones reguladoras y fomentan de la educación, están midiendo la educación por competencias, competencias en lenguaje, competencias matemáticas, competencias ciudadanas, competencias por carreras.

El punto importante de todo esto, es que llegar a una educación por competencias, exige introducir el término de calidad. Calidad en la enseñanza, calidad en lo aprendido. Estamos hablando de que los colegios se auditan como las empresas para medir y controlar que se esté enseñando adecuadamente, que se les mide niveles de rentabilidad y producción.  Nuestras instituciones se han convertido en empresas que el estado dirige y vigila.

Como ingeniera industrial sé que debemos trabajar por lograr altos niveles de producción, por hacer control de calidad para disminuir la tasa de productos defectuosos o no conformes, velar por que se cumplan las especificaciones dadas del producto. Por ello, es lamentable no hablar de estudiantes, si no de productos, no hablar de conocimientos y aprendizaje si no de competencias claras que se debe alcanzar, como especificaciones de diseño. Además de ello, y lo más delicado y relevante para mí, es que cada vez más estamos alejándonos de tener la educación como un derecho, ya no se habla de cobertura si no de accesibilidad; lo que precisamente buscaba la polémica reforma de la Ley 30, dar los medios para tener accesibilidad a la educación, que no son más que grandes y eternas deudas con el ICETEX, pero nunca con el compromiso real de ofrecer cobertura.

La pregunta que importa ahora y que se está en el intento de responder con mayor interés desde el anuncio de la reforma, es ¿A que se refieren con calidad? Se insiste en mejorar la calidad, en garantizar alta calidad al nivel de las mejores universidades del mundo, pero eso de la mano del esfuerzo por aumentar la cobertura sin presupuesto suficiente, lo único que hará es sacrificar la poca calidad de la que gozan nuestras universidades e instituciones. Queda la pregunta sobre la mesa, para seguir reflexionando y debatiendo sobre ella. ¿Qué es educación de calidad? A dónde se quiere llegar con las instituciones como empresas?

SUBJETIVACIÓN, EXPERIENCIA Y LA POPUESTA DE LA MODERNIDAD


Continuando con el discurso de la modernidad, Michael Foucault nos recuerda como a través de la historia y hasta nuestros días en la pedagogía colombiana, como en muchos países latinoamericanos, desde la niñez el “pensar”, no es solo una negación, es un peligro político, social y religioso. Las dimensiones psíquicas del pensamiento y la percepción de las cosas, que nos conduce a la imaginación y la intuición, fueron “cosa de brujería e inquisición” en algunos periodos de la historia, pero aún son tema de estudio para el aparato educativo de nuestro país, que está atento a no caer en una “pedagogía de la subjetivación”.

La subjetivación entendida desde Foucault es “aquello permite a los individuos efectuar, por cuenta propia o con la ayuda de los otros, cierto número de operaciones sobre su cuerpo y su alma, pensamientos, conducta o cualquier otra forma de ser, obteniendo así una transformación de sí mismos, con el fin de alcanzar cierto grado de felicidad, pureza, sabiduría o inmortalidad; en pocas palabras se trataría del modo en que un individuo actúa sobre sí mismo." Esto no es más que el fin de la experiencia, como proceso de transformación que genera conciencia a partir de un acontecimiento.

Es así como, se hace evidente que todo proceso de conocimiento se convierte en la propia subjetivación del sujeto que quiere conocer, y esto no solo atiende como dice Foucault a una tendencia en la pedagogía si no a un cambio y transformación cultural. En esta era moderna de la que todavía no escapamos, se intenta negarle el valor y sentido al pensar como proceso de aprendizaje, y más que eso al sentimiento y la imaginación en una dimensión donde el sujeto incorpora lo que conoce a su vida y lo impregna de su subjetividad. Es por ello que es tan importante que en la educación escolar y universitaria, donde se cree hay mayor libertad de decisión y escogencia, un estudiante pueda tener la posibilidad de expresar su punto de vista, sus propias reflexiones, sabiendo que tienen valor.

Está claro entonces como la dimensión de la subjetividad es una amenaza clara que el estado intenta parar, cuando se trata de progreso y de orden social, y para la iglesia que tiene mediante creencias nos ha mantenido sometidos en su poder; porque si se nos permite pensar, imaginar, si somos sujetos de emociones,  saldremos a buscar la verdad y ya no seremos sujetos productivos para el sector económico, con obediencia civil, buenos ciudadanos participantes en los rituales democráticos y cristianos.

Como bien lo dice Edgar Garavito es en verdad la subjetivación una respuesta a la crisis de las ciencias humanas, porque como su nombre lo dice son humanas, y la modernidad nos arranca de lo humano, de poder imaginar y sentir. Son las ciencias humanas parte de nuestras vidas, de nuestra cotidianidad, por ello no desaparecen, yo como ingeniera no puedo ver las personas como números, la dimensión humana está allí pero la debemos desarrollar, para darle vida y la importancia que merecen a las ciencias que siempre estarán estudiando nuestro comportamiento, nuestras formas de vivir y relacionarnos, nuestro actuar social, nuestro todo lo que somos; porque estas también hacen parte de la gran “verdad de la vida”.

EDUCACIÓN DE LA ESPERANZA. MODERNIDAD, CULTURA Y DIVERSIDAD (Hacia una fenomenología de la reconciliación)


El campo de combate de la educación, para utilizar términos de Zuleta, como todo lo social, económico y político de este país, esta en medio de una relación de tensiones principalmente de saber-poder y/o hegemonía o lo que bien llama Freire en Pedagogía del oprimido “adherencia” del oprimido al opresor, donde hemos adoptado ya una actitud de “resignación”.
Y en este discurso de las tensiones, tan mencionado por ambos autores, donde el poder del poder esta en crear subjetividad, en incidir en al conducta del otro por convicción o por seducción, mediante un discurso del saber, un saber que pretende ser progresista, objetivo, pero que en realidad son autoritarios, y se consideran propietarios del saber, como si el saber fuera único y absoluto. Esta fue precisamente la tesis, que con la práctica y experiencia que tuvo Paulo Freire, refutó y aprendió.

La modernidad precisamente es lo que nos muestra, a partir del movimiento de la construcción de la cultura en el mundo, un proceso, que como ocurrió con América y su descubrimiento, llegaron los españoles como “cultura soberana” buscando las riquezas de nuestros saberes y tierras, saberes que intentaron desaparecer. Ahora en un mal llamado Post-modernismo, se pretende que sea ”el saber”, globalizado y estándar, y la invitación de Freire es la de volver a reconocer que hay distintos saberes y que todos son igualmente válidos como lecturas del mundo que integran en lo que se quiere construir como un verdadero concepto de la enseñanza, que desde ”…una perspectiva democrática, nadie debería enseñar lo que sabe sin saber lo que saben, y en que nivel, aquellos y aquellas a quienes va a enseñar lo que sabe. Y sin respetar ese saber…”.

Recuperar la importancia y valor de estos saberes, es reconocerlos como parte de nuestra historia y presente, el saber de nuestros ancestros, de los pueblos aborígenes que fueron saqueados y que todavía están en su “intento” por desaparecer en un mundo globalizado y moderno, porque la sabiduría de las culturas diferentes a las culturas occidentales imperan en el mundo, dando lugar a “la salida de lo sagrado a lo profano”. En este sentido, de lo que nos habla Patricia Noguera en su texto Modernidad, cultura y diversidad, no es otra cosa mas que de la separación provocada por la razón entre lo divino y el hombre y como tendemos en un fenómeno moderno a la necesidad de una reconciliación, de una nueva integración de saberes.

Cabe entonces, ya entrados en este tema, analizar de qué se trata en este mundo moderno esa integración de saberes. Lo divino, lo sagrado, en nuestras tierras americanas, era interpretado como dioses a los que se llegaba y se buscaba entrar por medio de la adoración de la naturaleza y rituales de liberación, en espera de ese contacto final con estos mismos. Con la nueva moral cristiana, recién llegada de Europa, se nos impuso un solo dios, una sola cultura, donde todo aquello que les llevaba a acercarse a lo sagrado se convirtió en demoníaco o peor aún en comercial. Ahora, donde pese a tal separación del hombre, vemos como la idea de un dios de los cielos resucitado- o par algunos que aún no, como los Judíos- siguen vigente y se impone en el mundo como “el saber”, y aquellos saberes van desapareciendo. El debate fuerte con este tema, radica en que a tal separación que se ha venido presentando levemente del hombre con lo divino, se le culpa de estar cayendo en un mundo violento y de incivilidad, donde se renuncia a la naturaleza como origen del hombre y se pone éste por encima o en el centro de ella sin respeto, admiración ni soberanía, si no de enajenación.  Y en cierto sentido estoy de acuerdo, que sea por esta excusa o no, hemos llegado a una fuerte perversión de valores en el mundo, y como lo he dicho en varias ocasiones, si ha de se así, es mejor que el hombre vuelva a dios, para que tenga la excusa de volver a sus valores, a su familia, a ser “bueno”. 

No obstante, no es mediante una imposición del “saber de dios”, de una iglesia dominante que ha estado influenciando cada capitulo del mundo, que desconozca los demás saberes, que son incluso mas antiguos que la iglesia misma, que están llenos de valor histórico y cultural, de los que están llenos cada rincón de nuestros pueblos, municipios, regiones y países. Este es le verdadero aprendizaje, la identificación, el reconocimiento, el valor, el poder que tienen todos estos saberes juntos, que están en cada uno de los sujetos que deseamos aprender del saber adquirido que otros que nos quieren compartir y enseñar en un aula de clase, en un recinto de enseñanza, o en un buen discurso. 

DISCUSIÓN

LA EDUCACIÓN, UN CAMPO DE COMBATE.
CAMBIO, REFORMA E INNOVACIÓN EN EDUCACIÓN.
EL CONOCIMIENTO COMO MERCANCÍA, LA ESCUELA COMO SHOPPING, LOS DOCENTES COMO PROLETARIOS.


¿Por qué debe existir la educación pública?
Cada sistema político y social de estado de un país, tiene el aparato educativo que necesita. Si este es un estado opresor, que hace entender el poder como malo y abusador, cuál es nuestro aparato educativo entonces, ¿cuál debemos tener? El punto de vista de Estanislao Zuleta es controversial desde esta perspectiva, ya que responde a la pregunta explicando como efectivamente este tipo de educación es propicio para un estado opresor, que no necesita seres pensantes que se revelen rápidamente de su condición, solo necesita ciudadanos que se comporten según una ética social ya predeterminada por una historia, una bandera, un himno, una constitución. Por esta misma razón la educación, la universidad pública debe mantenerse pública, con carreras humanas como filosofía, sociología, psicología,  que finalmente servirán para mantener la ilusión de una falta libertad de decisión. Ahora, estos mismos sociólogos y filósofos que piensan la realidad de forma distinta, que se revelan al cuestionar esta realidad, no son más que otro elemento del aparato productivo del gobierno, porque no se les permite dicha libertad, y lo único que queda es hacer el papel de “reclutadores” de personal que las empresas necesitan, velando también porque estén lo suficientemente motivados y cómodos para que produzca cualquier cosa menos conocimiento.

Este discurso del tipo de nuestro aparato educativo, va de la mano con el tema de la globalización, la educación también es globalizada. Todo el tiempo, por todos los medios educativos y de comunicación se nos viene dando el concepto de lo estándar, lo global, desconociendo que realmente se aprende desde lo local, de adentro hacia afuera. Esto me hace pensar en el papel que voy a comenzar a desempeñar en la sociedad, mis cuestiones pronto dejarán de ser educativas, desde mi salón de clase, desde la academia, porque estar en ella me permite participar en su transformación, pero afuera, ya siendo un técnico mas de aparato productivo del país, me hace ser una pieza estándar que se fabricó en el claustro universitario de un estado que me requiere para la ingeniería de su país, de mi país.

Y ahora, que ya se que debo salir a poner a disposición de la industria los conocimientos que ellos mismos necesitaba que aprendiera, que seguimos atados a una educación globalizada no libre, donde no hay igualdad de oportunidades, que camino seguir?. Es difícil tomar decisiones de este tipo, que estudio seguir, en que quiero especializarme, quiero investigar algo; y digo difícil, porque como bien lo decía mi profesor Diego Arango, ex candidato de la sede a rector de la Universidad Nacional 2012, “seguiremos caminando con los ojos vendados como caballos en la misma dirección de la ingeniería, una especialización en materiales, una maestría en ingeniería administrativa, una maestría en sistemas, en vías, y el mundo es cada vez mas grande, necesitamos abrirnos a él”. Entonces, desde esta perspectiva, sigo aprendiendo una técnica desarticulada del conocimiento intelectual, o dejo que la investigación siga manteniendo la esperanza de una libertad de decisión, de actuación, de expresión y de conocimiento en un país donde la idea de progreso es solo industrialización, que lo único que provoca es más crisis educativa y social.

En todo este tema de educación histórica, y que en le presente no es para nada distinta, yo le doy valor a lo que llamamos pequeñas revoluciones, a esta guerra silenciosa que ni siquiera tenemos derecho a librar pareciera con un gran estado. Como dice Estanislao Zuleta “El sistema no se derrumbará, como pensaba el camarada Lenin, desde arriba, porque alguien se tome el poder, organice leyes y nacionalice empresas. El sistema solo se derrumba desde abajo cuando los que allí están ya no pueden soportalo”. En este sentido, la educación se convierte en un gran arma, donde se promuevan verdaderamente posibilidades como personas a todos de tal manera que ya no podamos adaptarnos al sistema y no nos resignemos a él. Y ver el poder que hacen las pequeñas pero trascendentes revoluciones desde aquí desde nos encontramos, adentro o afuera de la academia.

EDUCACIÓN BANCARIA

DIALÓGICA DE PAULO FREIRE.


Uno de los aspectos mas importantes que encontré trascendente, y que pese a ser en ocasiones tan obvio desde la cotidianidad, es el haberme dado cuenta, como infiero muchos más en este curso, de que como seres humanos emprender un camino de aprendizaje, un camino del saber, de uno de tantos nos “desacomoda”, lo que Paulo Freire llama devenir desde su discurso y pensamiento filosófico a cerca del saber y la pedagogía.

Como Ingeniera, he estado inmersa 5 años en el campo de lo lógico, de las ciencias exactas, en medio de discursos donde las ciencias humanas y sociales poco tienen cabida, más que para ver como han influenciado el desarrollo de las organizaciones a través de la historia del mundo en un entorno industrial, de mercado y económico. Pero comenzar a pensar estos temas y algunos más, empezó a desacomodarme en la idea de como es la enseñanza en la escolaridad y la academia, en tiempos donde es absolutamente necesario comenzar a hacerlo, a las puertas de una gran reforma académica en el país.

La invitación bien la hace Paulo Freire: “ La existencia, en tanto humana, no puede ser muda ni silenciosa, ni tampoco nutrirse de falsas palabras, sino de palabras verdaderas con las cuales los hombres transforman el mundo; existir humanamente es pensar y pronunciar el mundo, es transformarlo” . La transformación comienza por nosotros mismos, cuando este tipo de reflexiones que nos presentan grandes autores y pensadores modernos nos sirven como cauces orientadores a encontrar un verdadero camino por donde andar. Comenzar a entrar en ellos, ha hecho que emprenda el camino donde he comenzado a encontrarme en mi misma, donde siento que pasé del plano lógico al analógico, que mi propio discurso educativo no me lo permitía.

Mi experiencia hasta ahora, no es darme cuenta de que en el mundo hay muchas cosas que reparar, cambiar o transformar, es haber aceptado la invitación de discutirlas y comenzar a hacerlas desde el discurso mismo. Este es un curso que se definió sobre pedagogía, enseñanza y aprendizaje de las ciencias sociales en nuestro país, en los movimientos latinoamericanos, pero que abrió las puertas a un debate o una discusión de tensiones profundas que comienzan en un aula de clase (objeto-sujeto), pero que tocan una dimensión social y política, (dominación-hegemonía), juegos de tensiones que siempre hemos acallado en la cultura del silencio, en la educación bancaria problematizadora que nos permitió pensar, y peor aún, que nos acostumbro a no hacerlo.

Codificar y descodificar la realidad, hace que el ser humano en verdad se movilice hacia la vivencia de su propia historia, a que tome participación de ella. Por ello, en momentos tan difíciles que atraviesa el país,  es donde debemos tomar participación responsable, una reforma educativa, un tratado de libre comercio, no como seres aislados, donde existir es sólo “vivir” cumpliendo órdenes superiores, sino como seres sociales que pensamos - y pensar es difícil, “desacomoda”-, sentimos, actuamos y nos comunicamos pacífica y activamente.


EDUCACIÓN BANCARIA

ENTREVISTA CON ESTANISLAO ZULETA: LA EDUCACIÓN, UN CAMPO DE COMBATE


En Definitiva, más que capítulos y escenas puntuales en el bachillerato, lo que haría que narrar es toda una vivencia continua de una educación vaga y confusa como bien lo decía Estanislao Zuleta en la primera parte de la entrevista con Hernán Suárez. No obstante, quisiera empezar por el final,  por contar que tipo de bachiller terminé siendo yo. En el 2004 fue homenajeada con la mención Anillo de Oro por mejor bachiller de esa promoción y mejor perfil de alumna “Jesús María”, pero lo que realmente significaba era, sin tener precisamente una actitud competitiva como se menciona en la entrevista, un reconocimiento por haber sacado mejores notas que mis compañeras; en otras palabras, me dedique a hacer exactamente lo que me pedían sin muchas preguntas de hacia donde íbamos con ello o de donde venias aquellas cosas, ajustándome perfectamente a un sistema sin dificultar las labores escolares de mis profesores. Ahora entiendo porque nunca sentí realmente y con sinceridad, orgullo por este reconocimiento. Esta es la verdadera razón, yo era un sujeto más que se acomodaba al perfecto sistema educativo y social de este país que corresponde a un modelo mercantil, bajo el supuesto de que  continuaría mi formación para ser un buen técnico, un sujeto con majo de obra calificada para esta sociedad capitalista de consumo.

Pese a que esto puede resumir y afirmar que efectivamente mi papel en el bachillerato fue el de un objeto, pasivo y obediente; quisiera describir episodios de como fueron algunas clases en particular, de maestros quienes le apostaron a algo diferente o que simplemente confirmaron como la educación escolar esta realmente en detrimento y en crisis.

En el grado octavo y noveno, mi profesora de ciencias sociales, realmente logró motivarme a utilizar medios de información como el periódico y a analizar críticamente fenómenos sociales, políticos y económicos que ocurrían en aquella época (año 2001 y 2002), por ejemplo, realizamos todo un análisis continuo, por dos años a todo el proceso de la guerra de Irak, luego del ataque a las torres gemelas. Adicional a esto, realizábamos, a manera de tarea, pero era algo que resultaba muy interesante para mi, escuchar un programa de radio llamado la ”Historia del mundo”, con Diana Uribe. Esto último confirma que realmente la enseñanza de la historia seguía y sigue siendo una narrativa, no obstante en este programa se analizaban los episodios de la historia del mundo, bajo contextos políticos, sociales y económicos muy importantes que explicaban claramente el porque de estas grandes guerras e independencias. La experiencia durante estos dos años de mi bachillerato fueron las más gratificantes en esta área de las ciencias sociales y las que fundaron en mí el amor por la historia, por la lectura de medios importantes de información y comunicación como el periódico, la radio y el buen periodismo en general. (Desde ese momento y a partir de la experiencia que tuve escribiendo en las clases de lengua castellana y para la revista del colegio, supe que me gustaba el periodismo…).

En este mismo plano, parte de las experiencias en el bachillerato que me defraudó realmente, fue saber y evidenciar como efectivamente en las instituciones, y en las privadas sobretodo, por reducción de costos y por otros intereses, que al final ninguno de ellos busca un interés real por educar bien, mi profesora de  Filosofía, Ciencias Políticas y Ciencias Sociales de los últimos dos años, no era siquiera licenciada en ninguna de estas áreas, se limitaba a darnos bibliografía para realizar enormes talleres de mil preguntas que consistían solo en transcribir el libro sin proponer nunca una discusión de los temas ni de análisis de los mismo; todo esto mientras ella adelantaba algunos estudios que ya debería tener para poder seguir dictando el curso. Aquí es entonces donde cabe hacer una de las preguntas iniciales del curso ¿Se puede realmente enseñar lo que no se conoce? , ¿Pueden enseñarse la historia y las demás ciencias sociales sin tener una apropiación mínima de sus objetos y problemas?, o ¿en qué condiciones podría pensarse una enseñanza desde el no-conocimiento?; cuestiones que ingenuamente como adolescente me hice alguna vez, pero que ahora puedo intentar responder con más formalidad.

Finalmente, la lectura de la entrevista de Estanislao Zuleta es una fuerte provocación a construir un debate de la situación de la educación escolar en el país, pero que en el marco de una pronta reforma a la educación superior, nos hace también entrar a ver y a discutir sobre el tema de la educación pública, de su calidad, como ente sostenedor de un aparato político y socioeconómico de intereses muy lejanos a lo que realmente puede llamarse libertad de expresión, libertad de decisión y  educación.

ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE DE LA HISTORIA Y LAS CIENCIAS SOCIALES


¿Puede enseñarse la historia y las demás ciencias sociales sin tener una apropiación mínima de sus objetos y problemas?

Objetividad-Subjetividad-Intersubjetividad
En este tema, entendemos que los hechos, interpretaciones e hipótesis que hacen las ciencias sociales, no tienen la verdad absoluta, y todas estarán siempre susceptibles de críticas y del entorno social, económico y político que sea objeto de estudio. En este sentido, sabiendo que este objeto es la misma vida social a la cual pertenece el propio sujeto que investiga, este último hace parte de su mismo objeto de estudio, y por ello no pude aislarse ni aislar el hecho de que su objeto esta interiorizado en el. Es aquí donde se replantea el supuesto de objetividad, ya que al ser el sujeto y la realidad o entorno que se busca estudiar un solo sistema, esto nos lleva a un enfoque no solo subjetivo, si no intersubjetivo del estudio de las ciencias sociales. No obstante, esto no se limita a su simple estudio, si no a su enseñanza y aprendizaje, respondiendo a la pregunta de que esto no es posible sin que no se apropie de si mismo como parte del objeto de estudio y de los problemas del entorno que desea enseñar y en el que está.


¿Para qué, por qué y cómo enseñamos ciencias sociales hoy, en nuestro contexto?

Acudiendo a citar el viejo y conocido refrán que dice “El que no conoce su propia historia está condenado a repetirla”, puedo comenzar a hacer la reflexión a cerca de esto. En la actualidad, el eje de la enseñanza de las ciencias sociales en el ámbito escolar, son los temas de historia y geografía, pero se proponen simultáneamente la enseñanza de la Constitución Política y la democracia, la educación ambiental y la educación  ética y en valores, no obstante esta bastante claro por el mismo sector educativo que se necesita una reforma profunda en materia de enseñanza de las ciencias sociales en las aulas de manera que integre todas las disciplinas, además de los ámbitos culturales, políticos, económicos y ecológicos, como había mencionado con anterioridad. 

Esto no implica que se reste importancia a la labor hecha por los colegios, lo importante de este análisis es que no se hace como se espera, así se enseñen simplemente una cuarta parte de las áreas. La reforma radica principalmente radica en que al menos se  evite la  enseñanza  memorística,  la transmisión de contenidos carentes de significado para el alumno así como los programas enciclopédicos, estando de acuerdo en que todos estos aspectos son inconvenientes, además de inútiles en la práctica escolar, si lo que realmente se desea es crear conciencia y experiencia a través de la interpretación y análisis critico de la vida social.

Por otra parte, si conocer la historia patria y la geografía mundial es indispensable para que el alumno se ubique espacial y temporalmente en su propia historia, para entender e interpretar los fenómenos sociales, políticos y económicos actuales y los futuros; pero no debemos quedarnos ahí,  es necesario contextualizar a la realidad esos conceptos y fenómenos sociales históricos al tempo real. Y lo más importante de esto, es lograr que efectivamente los contenidos pasen por un filtro en la mente y cuerpo de cada alumno, es decir de nosotros mismos como alumnos que deseamos tener experiencias.